La acción humana es la piedra filosofal de toda la teoría económica construida por los economistas de la escuela austriaca. Para poder comprender cómo funcionan los mercados no podemos ver a éstos solamente como un todo o como un grupo de gente que actúa de acuerdo a estímulos. Tenemos que analizar la conducta de los individuos que llevan a cabo para satisfacer sus necesidades. Partiendo de la manera como sentimos necesidades y como actuamos, podemos plantear teorías y modelos que nos ayuden a comprender la compleja realidad que nos rodea. Así vamos desarrollando una serie de conceptos que al unirlos nos darán una concepción más completa, aunque no exacta, de la realidad.
En términos generales, el método consiste en elaborar una situación imaginaria, alejada de la realidad pero coherente en el sentido que explique cómo actúa el ser humano para satisfacer sus necesidades en el presente y en el futuro. Una vez que deducimos los principios básicos del comportamiento de las personas ante las necesidades, retornamos a la realidad y la podemos explicar en términos teóricos y prácticos. Inclusive esta construcción imaginaria la podemos utilizar para analizar la historia económica o el pasado y sacar conclusiones sobre todo relacionadas a la política económica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario